Para leer hay que tener bien integrado el lenguaje, ya que la lectura implica la traducción de los grafemas o letras en el sonido que representan.
Cuando leemos, se realizan dos procesos que deben darse de forma simultánea:
- Identificación de la letra: aquí interviene la zona vestibular del oído interno. El vestíbulo está en conexión con el nervio óptico y realiza el análisis secuencial de las letras que forman la palabra.
- Interpretación de la letra en forma sonora. Aquí interviene la cóclea responsable del análisis frecuencial.
Si estos dos procesos no se realizan adecuadamente y de forma simultánea es cuando se producen omisiones, sustituciones, inversiones y saltos de línea. Convirtiendo la lectura en algo carente de sentido y de difícil acceso al contenido.
La estimulación Audio-Psico-Fonológica va a permitir madurar estos dos mecanismos. De esta forma la labor reeducativa con el niño se vuelve más fácil y efectiva.
En cuanto a la escritura, ya hemos mencionado la importancia del vestíbulo en todo el control motriz de nuestro cuerpo, tanto a nivel de psicomotricidad gruesa como fina ( escritura).